domingo, 15 de agosto de 2010

Docentes engagement: caso (Escuela de Relaciones Industriales)

Que el mundo es una pequeña aldea y nosotros sus ciudadanos, ya no es solo una expresión exagerada sino una realidad latente. Las fronteras tanto regionales como de los países y continentes se han difuminado y sumado a ello el incremento del intercambio económico y cultural entre países, permitiendo hacerlo mas rentable y competitivo, y en algunos casos, excluyendo a muchos de ese gran mercado de la aldea global. Esto obedece a un fenómeno social que comienza a gestarse a finales del siglo pasado y que en los albores de este se presenta con resplandor y fuerza, llamado globalización; sin duda, su impacto ha sido histórico y mundial.

La globalización, ha generado nuevos paradigmas cambiando la concepción del mundo, de tal forma que ha convertido a sus habitantes como ciudadanos globales y, siendo la llamada flexibilización laboral, su más viva manifestación, donde los empleados no están sujetos a un horario de trabajo en un lugar determinado. Para esto, utiliza como instrumento a las nuevas tecnologías de la comunicación. Por consiguiente, la economía Globalizada con un mayor dinamismo no solo influye en las nuevas formas y procesos organizacionales sino también crea un entorno lleno de Complejidad e incertidumbre ante la avalancha de información y datos que muchas veces el ser humano es incapaz de procesar. Ante esto, es evidente un cambio, una adaptación a esta nueva definición del trabajo y, por ende exige compromiso y valoración de la empresa como a si mismo.

Este fenómeno Social ha tenido implicaciones personales, interpersonales en el capital humano de las organizaciones, debido a diferencias sustanciales en la cultura organizacional de la empresa actual, que muchas veces lejos de generar mayor productividad, obtiene incremento de factores de riesgo psicosociales, influenciando en los procesos productivos de las organizaciones. Los científicos de la psicología positiva, comenzaron a preguntarse si no existiría un extremo opuesto al burnout que diera un giro a las investigaciones en materia de salud laboral en las organizaciones y es a partir de aquí que se comienza a estudiar el engagement.

La Psicología positiva, es una tendencia o corriente dentro de la psicología, cuyo planteamiento central se baso en construir un cuerpo teórico y científicamente medible para los aspectos sanos de la mente humana como son la felicidad y la satisfacción con la vida, y la inteligencia emocional, entre otros; a diferencia de de la psicología tradicional cuyo objeto de estudio son las patologías de la mente humana, dejando de lado los aspectos positivos que caracterizan a un individuo psicológicamente sano. Por consiguiente, La Psicología positiva se ocupa de identificar las características generales de una persona que disfruta de la buena vida, que es optimista y en líneas generales afronta los obstáculos con una actitud más positiva y constructiva sobre su futuro. Según los psicólogos Llorens, Salanova y Martínez la psicologia positiva se define como el estudio científico del funcionamiento humano optimo. Esta corriente de la psicologia no desconocen los aportes de la Psicologia tradicional sino por el contrario es un complemento necesario a todo lo que se conoce hasta ahora .De esta manera se define a la psicologia positiva como estudio científico del funcionamiento humano optimo, siendo Seligman y Csikszentmihalyi los principales representantes de esta nueva corriente de la Psicologia.

La Psicología positiva evidencia la importancia de tres elementos poco estudiados desde la psicologia tradicional:
i) El pensamiento es el generador inicial de las emociones tanto positivas como negativas, estableciendo la relevancia que tendrá la relación entre el pensamiento y la capacidad de libre elección del individuo.
ii) La idea del estudio del carácter como concepto central del estudio del comportamiento humano, lógicamente reconociendo su origen hereditario para formar una personalidad positiva.
iii) La consideración de orden moral; es decir, el rescate del estudio de las virtudes del ser humano como parte de su naturaleza. Existen seis rasgos morales o fortalezas comunes a todas las religiones y tradiciones filosóficas, con el fin de ser consideradas como dimensiones universales que surgen de La tolerancia a las ideas y el respeto hacia los otros, siendo esto la base del equilibrio de las emociones; se determino que en la historia de la humanidad se valoraban a lo largo de las diversas culturas seis virtudes universales: Sabiduría y Conocimiento, Valor, Amor y Humanidad, Justicia, Templanza, Espiritualidad y Trascendencia. De las seis dimensiones se desarrollan veinticuatro (24) fortalezas personales, definiendo cada una de ellas las características de una persona virtuosa, es decir, una persona que voluntariamente hace el bien, se comporta con base en valores y normas morales.

El auge de la psicologia positiva trajo consigo preguntas a sus científicos quienes Luego de casi tres décadas de estudio del burnout se plantearon a futuro la posibilidad de realizar investigaciones relacionadas con la psicologia organizacional positiva. Desde hace aproximadamente quince años, los científicos comenzaron a estudiar el engagement, porque observaron a empleados que afrontaban la jornada de trabajo llenos de energía, aplicaban sus conocimientos y capacidades de manera eficiente y eficaz. Se describe al engagement como aprovechamiento de los miembros de la organización de sus propios roles de trabajo: en el engagement, las personas utilizan y se expresan a si mismas física, cognitiva, emocional y mentalmente durante el desarrollo de sus roles, según Kahn. El engagement es un modelo teórico donde describe el concepto de presencia psicológica en el trabajo, como un antipolo del burnout basado en la teoría de rol, definiéndolo como la experimentación de un estado personal de conductas que implican la canalización de la energía física, cognitiva y emocional en el trabajo.

En la comunidad científica el estado de vitalidad experimentado mientras se trabaja se conoce como Engagement at Work; se le denomina como vinculación psicológica con el trabajo, al entender de Salanova es un estado afectivo positivo de plenitud que es caracterizado por el vigor, la dedicación y la absorción o concentración en el trabajo, estar vinculados psicológicamente con el trabajo implica el manejo constante de nuevas demandas en el trabajo, es sentirse ilusionado con su trabajo. La vinculación psicológica al entender de Schaufeli es un estado afectivo-cognitivo más persistente que no esta focalizado en un objeto, evento o situación particular. Algunos autores lo definen como un indicador de la motivación intrínseca, por el trabajo de García, Llorens, Cifre y Salanova, debido a que sus manifestaciones son permanentes en el tiempo. Los componentes del engagement son de naturaleza motivacional, como lo evidencian sus definiciones. Salanova y Schaufeli, son representantes de la corriente europea del engagement, y consideran que el vigor y la dedicación son el opuesto de agotamiento y cinismo, esta relación se establece porque el burnout se caracteriza por bajos niveles de activación y poca identificación. En estudios mas recientes, Salanova y Llores; señalan que la eficacia profesional podría incluirse como una dimensión del engagement, mientras que absorción se relacionaría mas con un concepto cercano descrito anteriormente como flow, el cual implica concentración en una actividad pero con una atención focalizada, entendiéndose como menos permanente que la absorción. Revisados los documentos y teorías de la nueva corriente de la psicología (psicologia positiva) y alcanzado el primer objetivo específico, se puede mencionar que la conceptualización del engagement de más aceptación es la perspectiva de Schaufeli un estado mental positivo relacionado con el trabajo y caracterizado por vigor, dedicación y absorción.

Mas que un estado especifico y momentáneo, el Engagement se refiere a un estado afectivo-cognitivo mas persistente que no esta focalizado en un objeto, evento o situación particular. El vigor se caracteriza por altos niveles de energía y resistencia mental mientras se trabaja, el deseo de invertir esfuerzo en el trabajo que se esta realizando, incluso cuando aparecen dificultades en el camino. La dimensión dedicación denota la alta implicación laboral, junto con la manifestación de un sentimiento de significación, entusiasmo, inspiración, orgullo y reto por el trabajo. Por ultimo, la absorción ocurre cuando se esta totalmente concentrado en el trabajo mientras se experimenta que el tiempo pasa volando, y se tienen dificultades para desconectarse de lo que se esta haciendo debido a las fuertes dosis de disfrute y concentración experimentadas. Esta conceptualización del engagement se escogió por tres razones:

1) Porque es la más ampliamente aceptada en la literatura revisada.
2) Porque esta definición es una concepción motivacional, como consideran Duran, Extremera, Montalbán y Rey; a diferencia de la concepción complementaria y diferencial del burnout que planteaban Maslach y Leiter.
3) Porque se considera la mas completa y que permite la operacionalización del constructo.

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