El termino de inteligencia emocional ha experimentado un auge comercial y extensión de su uso común, siendo conocida de diferentes maneras y tomando fuerza dentro del ámbito organizacional, sobre todo en el área de asesoramiento ocupacional y de carrera, desempeño laboral y satisfacción. Entre sus definiciones se encuentran el enfoque de Coleman, quien define, a la Inteligencia Emocional como habilidades que incluyen autodominio, persistencia, capacidades para motivarse y tolerar la frustración; controlar los impulsos y retrasar las satisfacciones; regular el humor y la angustia que pueda comprometer la capacidad de pensar, la empatia y la esperanza. También se encuentra el enfoque cognitivo que define a la IE como la capacidad para identificar sus sentimientos y los de los otros, regular esos sentimientos y utilizar la información proveniente de ellos para motivar el comportamiento social adaptativo. Por otro lado tenemos el enfoque de Mayer y Salovey que define la IE como la capacidad de razonar acerca de las emociones, y como las emociones mejoran el pensamiento. Esta incluye las habilidades para percibir emociones, para acceder y generar emociones que favorezcan el pensamiento, comprender las emociones y el conocimiento emocional, la reflexión para regular las emociones y promover el desarrollo emocional e intelectual. Por último encontramos el enfoque de Nicolaou y Tsaousis, que plantean la IE como el rasgo que implica algún grado de habilidad en el dominio afectivo, y la habilidad en los elementos cognitivos también entra en juego en cada capacidad.
Los modelos de IE pueden ser clasificados en dos categorías: el modelo de habilidades, el cual se focaliza en la relación entre la emoción y la inteligencia como una habilidad, y el modelo mixto, el cual describe un constructor que abarca habilidades mentales, disposición y rasgos. De acuerdo a esta clasificación, la propuesta de Coleman se ubica en la segunda categoría, debido a que incluye rasgos de carácter, confianza, optimismo y altruismo. Los conceptos de IE sn relativamente nuevos y creciente ha sido su desarrollo de investigación; tomando Coleman el interés del publico en general, el mundo comercial, y la comunidad científica. El concepto resuena con una corriente zeitgeist que enfatiza la importancia de conciencia y entendimiento de si mismo, y redireccionando el desequilibrio percibido entre el intelecto la emoción desde la perspectiva occidental. De esta manera, el termino IE se encuentra asociado a la salud, siendo considerado como una característica individual que puede moderar la manera en que el individuo valora y percibe su relación con el entorno.
La justa autovaloración, y la autoconfianza pueden ser percibidas como el suministro de un mapa de carreteras hacia la construcción del ajuste necesario en el trabajo, el manejo de las emociones descontroladas, la motivación a uno mismo, y la evaluación de sentimientos de otros, así como el desarrollo la capacidad de guiar y motivar. Los sentimientos son capaces de estimar si las acciones están de acuerdo con los valores personales. Las elecciones hechas con congruencia entre valores y sentimientos son evaluadas como correctas. Ante esto, estén investigadores que sugiere hay un vinculo directo entre la IE y el éxito del trabajo. Autores como Zeidner resaltan que este modelo mixto de IE es visto como un conjunto de capacidades y disposiciones generales referidas al funcionamiento de adaptación y afrontamiento de las demandas ambientales. De esta manera también puede considerarse que la IE puede tener relación con el estrés, debido a que este es concebido principalmente como una reacción a varios estímulos ambientales. Por lo tanto, es importante destacar que las definiciones de estrés normalmente siguen tres vías:
1) Como estimulo ambiental, a menudo descrito como una fuerza aplicada al individuo.
2) Como una respuesta psicológica y/o física del ser humano ante algunas fuerzas del ambiente.
3) Como una interacción entre dos eventos.
El Síndrome de burnout, ha sido identificado como un tipo de respuesta ante los impactos del estrés crónico acumulado por largos periodos de tiempo en el trabajo. Herbert Freudenberger, describe por primera vez el burnout con carácter clínico y explica el proceso de deterioro en la atención profesional y en los servicios que se prestan en el ámbito educativo, social, sanitario, etc. El lo definió como un estado de fatiga o la frustración asociada con el compromiso de una causa, un tipo de vida o una relación que no proporciona la recompensa esperada.
Es importante destacar que las excesivas demandas emocionales no ocurren exclusivamente en trabajos de atención directa al publico, sino que pueden presentarse en otros puestos laborales y profesionales tales como los profesionales de tecnología de la información quienes han visto incrementadas las presiones del mercado, con trabajos extensos y horarios indeterminados, casi como marca registrada se encuentra la carencia de distinción entre el trabajo y la vida personal, los plazos cortos de entrega, los apremios presupuestarios que conducen con frecuencia a la falta de personal y por lo tanto al trabajo extra, y la carencia de políticas gerenciales que entiendan que las operaciones de TI son algunos de los factores de estrés presentes en el ambiente laboral de TI hoy.
Se plantea que existen pocos estudios empíricos que hayan reportado sobre diferencias en IE Por grupos y estas son necesarias. Señalan Van Rooy, Alonso y Viswesvaran, que adicionalmente a la raza, el género representa otra variable demográfica ampliamente analizada en la investigación organizacional. Las competencias emocionales pueden contribuir a dar mejores resultados en el entorno laboral de los empleados de TI, tal y como señalan Svyantek y Rahim, quienes afirman que la Inteligencia Emocional puede ser un importante mecanismo adaptativo para ayudar al individuo a interactuar con el medio ambiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario